Campaña audiovisual

Tío Pepe Fest 2025

La campaña del Tío Pepe Fest 2025 busca capturar la esencia del festival y el mundo del vino. Inspirada en la riqueza cultural y artesanal de Jerez de la Frontera, su objetivo es invitar al espectador a sumergirse en una narrativa que conecta tradición, arte y modernidad. Las nuevas generaciones sueñan con ser influencers, tiktokers o youtubers. Las profesiones artesanales están quedando en el olvido. Su desaparición no solo implica la pérdida de técnicas y conocimientos, sino también de una parte esencial de la identidad andaluza que se ha transmitido de generación en generación. La relación ancestral entre el maestro y el aprendiz se está evaporando dejando paso a una nueva etapa donde todos aprendemos a través de video tutoriales en internet.

El spot principal es una celebración visual y emocional que muestra no solo el dinamismo del festival, sino también la magia de Jerez y el encanto de recorrer una bodega. Mediante imágenes evocadoras, guión y música original, se introduce una reflexión sobre el valor del tiempo y la dedicación en las cosas auténticas, en contraste con la rapidez y fugacidad del consumo actual. El teaser vertical, adaptado para redes sociales, actúa como una introducción cautivadora que invita al público a descubrir el spot completo. Es un anticipo diseñado para captar la atención y despertar curiosidad, enfatizando la conexión emocional y artesanal que se desplegará en la pieza principal. Además, la campaña se complementa con tres vídeos cortos de un minuto, en los que se exploran las historias de tres personajes que personifican la tradición y las emociones del mundo de la bodega.

Le dijo el tiempo
al aprendiz;
No hay maestro
que lo sea sin haber pasado por mí.
Y el mañana es albariza,
roble y porvenir.

El guion del spot, a través de su mensaje poético y simbólico, pone en valor la importancia de la transmisión de conocimientos entre el maestro y el aprendiz, una práctica que ha sido fundamental en el desarrollo de las profesiones y las tradiciones a lo largo de la historia. En un mundo globalizado donde el conocimiento se consume a través de redes sociales y tutoriales, esta relación humana se encuentra en peligro de extinción. Se pierde, no solo un modelo de aprendizaje más cercano y personalizado, sino también una herencia cultural , especialmente en regiones como Andalucía, donde las tradiciones y las relaciones interpersonales han sido históricamente una parte fundamental de la identidad colectiva. El texto del spot, por tanto, no solo promueve una reflexión sobre cómo aprendemos, sino que lanza una advertencia sobre los riesgos de abandonar estas formas de comunicación y aprendizaje tradicionales. Si estas relaciones maestro-aprendiz desaparecen, se pierde algo más profundo: una parte del alma de Andalucía, que vive en sus costumbres, su lenguaje y sus pequeñas pero significativas formas de vida.

Bojo, colete, el de amazar y el de cabeza. luengo, jarel y chantel. Tenemos compás.

Iván Ares

Guardián de estas palabras están en peligro de extinción, su padre y sitio le enseñaron la profesión. La verdadera riqueza del mundo globalizado radica en la posibilidad de conectar y compartir nuestras historias, nuestras tradiciones, nuestro pasado, sin perder de vista quiénes somos y de dónde venimos.

Es un festival de aromas, de sabor, está hecho con el corazón.

Antonio Flores

Lleva el vino en la sangre, enólogo con un profundo conocimiento del mundo al que pertenece. Antonio, quien literalmente nació entre las paredes de la bodega, transmite con cada palabra una pasión auténtica, por eso, hemos incluido en la pieza un fragmento en el que describe el vino como "un festival de aromas, de sabor, hecho con el corazón". Estas palabras reflejan no solo su amor por el oficio, sino también el legado que está transmitiendo a hija Silvia. Juntos encarnan la relación entre maestro y aprendiz, un vínculo que combina tradición, verdad y un gran respeto por la esencia del vino

Todo en una copa

Silvia Flores

No solo trabaja en una bodega, vive y respira el legado de su familia y de su tierra, Andalucía. Para ella, el vino no es simplemente un producto; es historia, identidad y un vínculo emocional que atraviesa generaciones.  Silvia creció rodeada de albariza, viñas y botas, absorbiendo la pasión que su padre le transmitió desde niña. Él, nacido literalmente en la bodega junto a la solera de Tío Pepe, le enseñó que hacer vino no es solo un arte, sino un acto de cuidado y dedicación profunda. "Mi padre no me está enseñando un trabajo, me está enseñando su pasión", dice con orgullo.

Para Silvia, no hay atajos ni tutoriales que puedan sustituir la experiencia en una bodega. "Hace falta mucha suela de zapato y mucha tierra para entender este mundo", repite, haciendo eco de las palabras de su padre. Esa filosofía resume no solo la esencia del trabajo bodeguero, sino también el espíritu de una tradición que conecta a Andalucía con el mundo. Silvia Flores representa la fusión perfecta entre tradición y futuro, demostrando que el vino no es solo una bebida, sino un legado vivo que sigue escribiendo su historia, copa tras copa.

Ahora te voy a contar yo como suena la Soleá.

Julia Delgado

Es la primera venenciadora de Tío Pepe, heredera de un legado único: su abuelo, Julio Delgado, llevó la venencia a los Beatles; su padre, Jesús Delgado, mostró este arte al Rey Emérito; y ahora ella, con su mezcla de raíces jerezanas y asiáticas, se convierte en una de las protagonistas del Tío Pepe Fest 2025. Julia nos invita a descubrir cómo la tradición y el sentimiento de pertenencias resuenan en cada nota de una soleá, reescribiendo el futuro del vino sin perder su esencia.

A modern theme for the film industry & video production